Un viaje al pasado: Jornada de puertas abiertas en el yacimiento de Navasangil

Descubre la historia altomedieval de Ávila en la jornada de puertas abiertas del yacimiento de Cabeza de Navasangil, un enclave único en la Sierra de la Paramera.
La Diputación de Ávila, junto al Ayuntamiento de Solosancho y la organización Terra Levis-MASAV, abrirá este próximo domingo, 3 de mayo, las puertas del yacimiento arqueológico de Cabeza de Navasangil.. Esta cita, que comenzará a las 11 de la mañana en el núcleo de Villaviciosa, invita a los asistentes a explorar uno de los tesoros históricos más significativos de la provincia.
Los visitantes tendrán la oportunidad de observar de cerca los resultados de las excavaciones arqueológicas que se han venido desarrollando gracias al respaldo financiero de la Institución provincial.. Cabeza de Navasangil se alza como un despoblado altomedieval fortificado, estratégicamente ubicado en las laderas de la Sierra de la Paramera.. Su entorno no solo ofrece una carga histórica invaluable, sino que brinda una riqueza paisajística que cautiva a quienes recorren sus senderos.
Un enclave con siglos de historia
El interés por este sitio radica en su compleja cronología, la cual nos ofrece una ventana directa a la vida cotidiana de siglos pasados.. El yacimiento mantuvo una ocupación constante desde finales del siglo IV hasta mediados del VII, un periodo marcado por profundas transformaciones sociales.. Posteriormente, tras un largo periodo de silencio, el lugar fue recuperado en el siglo XIII por un pequeño grupo de pastores, cuyas huellas todavía hoy son objeto de estudio y asombro por parte de los expertos de Misryoum.
La relevancia de estas excavaciones va más allá de la mera recuperación de piezas u objetos antiguos.. Lo que realmente importa es el esfuerzo por reconstruir la identidad cultural de la región, permitiendo que la comunidad local comprenda cómo sus antepasados moldearon este paisaje montañoso.. Eventos como esta jornada de puertas abiertas actúan como un puente directo entre el mundo académico y la ciudadanía, transformando un sitio arqueológico en un espacio vivo de aprendizaje y reflexión sobre nuestro propio pasado.
Más allá de la expedición técnica, el evento concluirá con un gesto de comunidad: una ‘comida de traje’, donde los participantes compartirán alimentos para poner un broche final a esta inmersión histórica.. Este tipo de encuentros resalta la importancia de conservar nuestro legado no solo como una obligación científica, sino como una práctica social compartida.. Es una oportunidad inmejorable para conectar con la naturaleza y con la historia de un lugar que, aunque silencioso, guarda los secretos de quienes caminaron por estas tierras hace más de mil años.