Colegio de Profesores tilda de insuficiente el proyecto Escuelas Protegidas

El Colegio de Profesoras y Profesores de Chile critica duramente el proyecto Escuelas Protegidas, argumentando que solo atiende la superficie de la crisis de violencia escolar sin resolver los problemas de fondo que afectan al sistema educativo.
El Colegio de Profesores de Chile ha alzado la voz tras la aprobación en la Cámara Baja del proyecto de ley denominado “Escuelas Protegidas”, calificándolo de insuficiente y puramente efectista ante la crisis de violencia en las aulas.
Para el presidente del gremio, Mario Aguilar Arévalo, la iniciativa representa un esfuerzo menor que evade la complejidad del conflicto educativo actual.. El dirigente sostiene que, aunque la contención de situaciones de emergencia es necesaria, centrarse exclusivamente en la reacción inmediata es un error estratégico que el sistema ha cometido durante la última década.
Un diagnóstico que ignora las causas estructurales
La postura del profesorado es tajante: el proyecto actual no se diferencia significativamente de medidas anteriores como “Aula Segura”, las cuales han demostrado ser incapaces de frenar el deterioro de la convivencia escolar.. Según Aguilar, la dependencia de políticas que solo gestionan los síntomas, en lugar de investigar las patologías del sistema educativo, condena a los centros escolares a un ciclo de inestabilidad constante.
Es fundamental entender que la violencia en las escuelas no surge de manera espontánea, sino que es el resultado de un desgaste progresivo en la salud mental de las comunidades y de un currículo académico que ha priorizado la métrica por encima de la formación humana.. Durante años, Misryoum ha documentado cómo el estrés pedagógico y la falta de protocolos integrales de mediación han dejado a los docentes sin herramientas reales para gestionar los conflictos cotidianos en los patios y salas de clase.
La urgencia de un cambio de paradigma
El presidente del gremio enfatizó que el Gobierno debe responder preguntas incómodas sobre el futuro de la educación pública.. ¿Cuándo se presentará un plan sólido de salud mental para estudiantes y profesores?. ¿Cuándo se reformulará el currículo para privilegiar la inteligencia emocional y la ética ciudadana?. Estas interrogantes no son solo críticas políticas, sino un reflejo del agotamiento de quienes viven la realidad escolar día tras día.
La implementación de medidas de seguridad, como el control de ingreso de armas, es vista por el magisterio como un parche necesario pero lejano a una solución definitiva.. La verdadera transformación requiere un enfoque que involucre a las familias, a los servicios de salud y a una estructura curricular que entienda que, antes de formar profesionales, se debe formar a seres humanos capaces de convivir en paz.. La apuesta por un modelo represivo termina siendo una respuesta de corto aliento ante una sociedad que demanda una reconstrucción profunda de su tejido social escolar.
La tramitación del proyecto en el Senado será la próxima instancia donde el Colegio de Profesores insistirá en sus reparos.. La expectativa del gremio es que el debate legislativo suba de nivel y deje de lado las medidas que solo buscan réditos comunicacionales inmediatos para enfocarse en un proyecto de ley robusto, capaz de atacar la raíz de la violencia y no solo sus consecuencias más visibles.