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Su hermano murió a manos de un sicario en California. Años después, el sospechoso entró en una embajada de EE.UU. | CNN


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Justin Tran se dirigía al gimnasio cuando un Lexus negro se detuvo cerca de la casa de su familia en San José, California. Un hombre salió, disparó varias veces contra el auto de Tran y saltó al sedán mientras este huía a toda velocidad.

Eran alrededor de las 9:20 p.m. del 27 de junio de 2016. Los agentes encontraron a Tran, de 26 años, desplomado sobre el volante y lo declararon muerto en el lugar.

“Vivíamos en un callejón sin salida y él acababa de girar hacia la calle… lo siguieron”, contó su hermana, Jade Phan, a CNN. “Le hicieron señas para que se detuviera. Probablemente pensó que necesitaban ayuda, y fue entonces cuando ocurrió”.

Durante más de dos años, no hubo arrestos ni respuestas. Luego, en 2018, a unos 560 kilómetros de distancia, en el estacionamiento de un CVS en Westminster, California, otro hombre fue baleado seis veces frente a su novia.

Los investigadores dijeron que finalmente descubrieron pruebas que mostraban que un hombre estaba detrás de ambos homicidios: un surcoreano llamado Myung Jin Kim.

Al profundizar en el caso, supieron que Kim supuestamente había orquestado el tiroteo en el callejón sin salida de San José, pero el sicario mató al hombre equivocado. El objetivo real era el padrastro de Tran, según la Policía.

Para cuando los investigadores lograron conectar las pistas, Kim había desaparecido. Las autoridades obtuvieron órdenes de arresto acusándolo de ambos homicidios, pero él permaneció prófugo durante años.

Luego, en diciembre, los investigadores supieron que Kim estaba en Laos después de que visitara la embajada de Estados Unidos allí para solicitar documentos de viaje. Trabajando con funcionarios federales estadounidenses y autoridades del país del sudeste asiático, los investigadores de los condados de Orange y Santa Clara lograron su arresto. Su extradición en junio marcó la primera vez que un fugitivo era devuelto a Estados Unidos desde Laos.

Kim, de 32 años, está detenido en la cárcel principal del condado de Santa Clara bajo cargos de homicidio, conspiración para cometer homicidio e intento de homicidio mientras espera ser procesado. En el momento del segundo homicidio, estaba en libertad bajo fianza por cargos de drogas y armas.

Su abogada, Aimee Buentello, declinó hacer comentarios, señalando que aún está revisando las pruebas de la fiscalía. Kim aún no ha presentado una declaración de culpabilidad, pero tiene previsto comparecer ante el tribunal el próximo mes en San José, el siguiente paso para esclarecer qué llevó a la muerte de un joven que, según la Policía, fue víctima de un fallido plan de homicidio por encargo.

Ha pasado una década desde aquel homicidio en una tranquila calle de San José. Pero para la familia de Tran, el arresto reabrió un capítulo doloroso y complicado de sus vidas.

“Es muy difícil hablar de esto”, dijo Phan. “Mi mamá y yo hemos llegado a un acuerdo silencioso de que vamos a recordarlo como era antes de que todo sucediera. No nos gusta hablar de lo que pasó después”.

En el momento de su muerte, Tran trabajaba en un Jiffy Lube, según contó su hermana. Le gustaban los autos, y parecía un buen primer paso mientras decidía qué hacer después.

Como único hijo varón y el mayor de cuatro hermanos, era una presencia constante en la vida de sus hermanas. A menudo jugaba baloncesto frente a la casa familiar, riendo y gritando con sus amigos hasta altas horas de la noche, relató Phan.

“Me llevaba a casa desde la escuela con música tipo EDM a todo volumen, así que el auto temblaba y yo me asustaba mucho”, dijo Phan, quien tenía 15 años cuando él murió. “Estaba tan lleno de vida”.

Una década después, Phan, que ahora tiene 25 años, tiene casi la misma edad que su hermano cuando murió. Todavía recuerda exactamente dónde estaba cuando recibió la noticia. Las hermanas, junto con su madre, estaban de vacaciones en Florida mientras Tran se quedó en casa en San José. Los hermanos compartían la misma madre, pero Tran tenía un padre diferente, dijo Phan.

“Estábamos en la habitación del hotel y mi mamá nos despertó frenéticamente a todas y (dijo) que nuestro hermano estaba en problemas… y yo estaba muy confundida. Ella nos estaba asustando un poco. Yo estaba conmocionada, no entendía lo que estaba pasando”, dijo.

Cuando regresaron del aeropuerto, patrullas policiales llenaban su callejón sin salida. Los días y semanas que siguieron trajeron muchas preguntas pero ninguna respuesta clara. La familia lloró en silencio, rara vez hablaban entre ellos sobre lo sucedido, contó Phan.

“Los últimos años han sido bastante duros”, dijo. “Después de que pasó, intentamos mantenernos unidos por el bien de la familia. Pero últimamente ha sido realmente difícil”.

El tiroteo podría estar relacionado con pandillas callejeras vietnamitas

Tran vivía en la casa de San José con su madre, hermanas y padrastro, según la Policía.

Imágenes de vigilancia de la casa familiar mostraron un Lexus negro circulando por el vecindario en los días previos al ataque. El día que Tran fue emboscado, el vehículo dio 16 vueltas por la zona antes del tiroteo, según los investigadores.

La mañana después del tiroteo, el padrastro de Tran dijo a los investigadores que creía que el ataque estaba relacionado con pandillas, según una declaración de hechos de la Policía de San José. Sugerió a la Policía que el ataque estaba relacionado con un café vietnamita que había tenido en San José y que contenía máquinas de juego ilegales. Dijo que las máquinas pertenecían a un hombre vietnamita que él creía que era miembro de una pandilla, y que le pagaba un alquiler mensual para mantenerlas allí.

El padrastro le dijo a la Policía que temía “que hubiera habido un problema” si hubiera expresado que no quería las máquinas allí. Se negó a dar más detalles a los investigadores, diciendo que quería proteger a su familia.

El nombre del padrastro fue tachado de los documentos policiales, y CNN no pudo contactarlo para obtener información adicional.

Los investigadores han dicho que Tran no conocía a los sospechosos y que creen que el padrastro era el objetivo previsto. El Departamento de Policía de San José y la Oficina del Fiscal del Distrito de Santa Clara se negaron a proporcionar detalles adicionales, incluido un posible motivo, citando una investigación en curso.

La muerte de Tran siguió a otros dos tiroteos mortales de hombres vietnamitas-estadounidenses con vínculos a restaurantes locales, según la Policía de San José y la filial de CNN, KGO-TV. En los 18 meses anteriores, dos hombres habían sido muertos a quemarropa en cafés vietnamitas.

El FBI había allanado uno de los cafés por máquinas de juego ilegales más de un año antes del tiroteo de Tran, según medios locales. Las autoridades han vinculado las máquinas de juego en los cafés con pandillas callejeras vietnamitas, según la filial de CNN, KPIX-TV.

“Hay algunas similitudes con los casos mencionados”, dijo la Policía en un comunicado en ese momento.

Los investigadores no han compartido muchos detalles sobre el tiroteo mortal de 2018 en Westminster, una ciudad suburbana en el condado de Orange, más allá de su presunta conexión con Kim. CNN se ha comunicado con la Oficina del Fiscal del Distrito del Condado de Orange y la Policía de Westminster.

Su muerte por violencia armada conmocionó a la familia, dijo Phan.

“Él no se relacionaba con ese tipo de gente, ese tipo de ambientes”, dijo ella. “Simplemente no tenía ningún sentido”.

Un documento policial ofrece una imagen más clara de lo que los investigadores creen que ocurrió en San José.

Tres años después del tiroteo de Tran, un informante confidencial le dijo a los investigadores que a un sicario le habían ofrecido US$ 20.000 para matar a un “hombre asiático de unos 50 años” que era dueño de un restaurante en San José, según la declaración de hechos de la Policía de San José. El informante le dijo a la Policía que al pistolero le dieron las direcciones de la casa y el restaurante de la víctima prevista, y que condujo al area de la bahía con al menos un cómplice.

Los sospechosos regresaron a Los Ángeles después de matar a Tran, donde se enteraron de que habían matado al hijo en lugar del padrastro, según el documento policial. El informante le dijo a la Policía que al pistolero le ofrecieron US$ 50.000 para regresar y matar al padrastro, pero nunca lo hizo.

Los investigadores descubrieron más tarde que, días después del homicidio de Tran, los sospechosos identificados por el informante habían sido arrestados en incidentes no relacionados en el sur de California. En mayo de 2019, la Policía de San José recuperó los teléfonos de los sospechosos de las agencias que realizaron los arrestos y encontró fotos tomadas dentro de un hotel en San José dos días antes de la muerte de Tran.

Uno de los teléfonos de los sospechosos estaba registrado a nombre de Myung Kim e incluía una nota con las direcciones de la casa de la víctima prevista y de su restaurante, según el documento policial.

Varios días después del homicidio de Tran, el teléfono de Kim, junto con los de los sospechosos, registraron actividad en la misma ubicación en Los Ángeles, según la Policía de San José. El informante dijo a la Policía que fue allí donde el sicario recibió un sobre con dinero en efectivo.

En 2020, la Policía acusó a dos hombres del área de Los Ángeles y a una mujer de participar en el homicidio de Tran. Un portavoz de la Oficina del Fiscal del Distrito del Condado de Santa Clara dijo que recibieron “condenas significativas de prisión” por cargos de homicidio, pero no proporcionó detalles adicionales.

Finalmente, Jade Phan y su madre empacaron el cuarto vacío de Tran. “Mi mamá, un día, dijo: ‘No puedo seguir entrando aquí’”, relató Phan.

Este verano, finalmente recibieron la noticia que esperaban. Phan dijo que se enteró del arresto de Myung Kim cuando su madre le envió un mensaje de texto con un artículo sobre el tema en junio. Lo procesaron con la misma tranquila determinación que ha marcado su duelo durante una década.

“Mi mamá y yo no hablamos del tema porque, en última instancia, no cambiará nada”, dijo. “Sé que ella siente paz al respecto”.

Phan no respondió a preguntas adicionales sobre sus padres. CNN contactó a su hermana y a su madre, pero no obtuvo respuesta.

Las autoridades han revelado pocos detalles sobre la huida de Kim de Estados Unidos y su captura en Laos, o sobre su conexión con la familia de la víctima y los otros sospechosos. No está claro cuándo Kim abandonó el país.

Pero su arresto fue un triunfo para los investigadores de California que pasaron años tratando de localizarlo. En noviembre de 2018 obtuvieron una orden de arresto contra Kim por el homicidio en Westminster, seguida de otra orden en 2020 con cargos adicionales de conspiración para cometer homicidio en el caso de San José.

Sin un tratado de extradición entre Estados Unidos y Laos, las autoridades en Laos lo detuvieron por violaciones migratorias.

Los investigadores de los condados de Santa Clara y Orange dijeron que nunca abandonaron el caso.

Una vez que termine el caso del condado de Santa Clara, Kim será trasladado al condado de Orange para enfrentar cargos allí, informaron las autoridades.

“La justicia no conoce fronteras y llegaremos hasta los confines de la tierra en la búsqueda de justicia”, dijo el fiscal de distrito del condado de Orange, Todd Spitzer, en un comunicado. “Puede que no sea hoy. Puede que no sea mañana. Pero el largo brazo de la ley del condado de Orange viene por ti y no hay país en la tierra capaz de protegerte”.

Con el arresto y procesamiento de Kim, Phan dijo que espera que el último de los presuntos homicidas de su hermano sea condenado y sentenciado a una larga pena de prisión.

Pero el arresto hace poco para cambiar el hecho de que su hermano ya no está. Ahora que ella tiene casi la misma edad que él tenía cuando murió, a menudo piensa en lo joven que era.

“Todo me está sucediendo ahora, probablemente también le pasaba a él. Su vida apenas comenzaba”, dijo. “Apenas estaba descubriéndolo todo”.

A medida que pasan los años, le preocupa que sus recuerdos de él empiecen a desvanecerse. Después de que la familia limpiara su habitación, ella se quedó con su camiseta negra de Hennessy. “Es una camiseta un poco tonta, pero recuerdo que la usaba mucho”, dijo.

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