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Lili Pink y el ojo de la Dian: así detectó un posible contrabando

Una investigación activada por sistemas internos de la Dian vincula a Lili Pink con un presunto esquema: facturas “de papel”, IVA simulado y devoluciones irregulares ligadas a contrabando.

Un caso enciende la alarma por presunta corrupción y maniobras tributarias que hoy salpican a Lili Pink, una marca de ropa interior femenina.

El arranque: alertas desde el “ojo de la Dian”

Las alertas no nacieron de una inspección aislada, sino del cruce de información en tiempo real: el sistema detectó accesos inusuales a bases de datos oficiales, además de consultas que no parecían corresponder con las funciones asignadas a ciertos funcionarios.. A ese patrón se sumaron solicitudes repetidas de devoluciones del IVA que no se ajustaban a los comportamientos habituales.. Según la línea de hallazgos descrita por Misryoum, ese conjunto de anomalías orientó la atención hacia posibles maniobras en el sector textil.

El patrón de empresas: Barranquilla como centro de operaciones

El análisis posterior, siempre según la narrativa de Misryoum, reveló que en ese punto geográfico se habrían constituido más de 30 empresas del sector textil durante dos décadas.. El rasgo en común era un ciclo que se repetía: actuaban como proveedoras, tramitaban devoluciones del IVA y luego desaparecían o dejaban de operar sin continuidad visible.. En otras palabras, el movimiento empresarial parecía funcionar como un engranaje para sostener trámites tributarios, no como un proyecto estable en el tiempo.

# Contexto: por qué el IVA y los “proveedores” importan tanto

Esa explicación ayuda a entender por qué el caso no se queda solo en la prenda o en el presunto contrabando: apunta a los mecanismos contables y documentales con los que se “cuadra” la operación ante las autoridades.. Cuando ese soporte se manipula, la mercancía puede terminar con una apariencia de formalidad aun si su origen o ingreso al país no cumplió requisitos.

La mecánica presunta: facturas de “papel”, IVA simulado y restitución indebida

Luego llegaría la simulación: en el papel se incorporaba el IVA como si hubiera sido pagado dentro de una compra legítima.. Al integrarse a la contabilidad, el sistema mostraba gastos altos y supuestos pagos de impuestos que, según esta hipótesis, no existieron de manera real.. Con ese soporte, se habrían presentado solicitudes de devolución ante la Dian, argumentando que la empresa habría pagado ese impuesto en su cadena productiva y que, por lo tanto, el Estado debía devolver esos recursos.

Misryoum resume el punto central así: recursos públicos terminarían saliendo por operaciones inexistentes.. Además, estas mismas facturas habrían servido para dar apariencia legal a mercancía de contrabando, especialmente textiles, que habrían ingresado al país sin cumplir condiciones aduaneras.. Al mezclarse con papeles contables, la ropa que sería “ilegal” quedaría registrada como si hubiera sido producida o adquirida de forma formal.

El componente interno: cuando la ruta se facilita desde adentro

El desenlace operativo se movió en paralelo con esta reconstrucción.. La Dian habría denunciado el caso y otros ante la Fiscalía General de la Nación cuatro años atrás.. Luego, con indicios sobre una de las compañías aún activas, se ordenó verificación y se ejecutó un allanamiento, donde se habría encontrado una libreta con anotaciones detalladas: pagos asociados a presuntos sobornos, con cifras, porcentajes y nombres.. Esa evidencia habría permitido a los investigadores conectar piezas y sostener un modelo de operación.

De 2022 a decisiones judiciales cuatro años después

Ese desfase temporal suele ser una de las partes más difíciles de digerir para la opinión pública: mientras el expediente toma forma, el impacto económico y reputacional se siente antes.. Para los trabajadores del sector textil y para quienes sí operan con reglas claras, una trama así puede distorsionar el mercado, encarecer costos indirectos y alimentar la sensación de que la fiscalización llega tarde.

De cara al futuro, el mensaje que deja este caso es más amplio: cuando la tecnología de control detecta anomalías en accesos y en comportamientos de devolución, la pregunta deja de ser solo “qué pasó con tal empresa” y pasa a ser “cómo se conectaron las rutas” para que el fraude funcionara.. En casos como este, la respuesta judicial define si el esquema era más que un conjunto de documentos: si había una red, un patrón y una cadena de facilidades que, al final, terminó tocando a Lili Pink.