EEUU sube la guardia ante Bosnia en dieciseisavos
EEUU ante – Estados Unidos enfrenta a Bosnia-Herzegovina el miércoles en los dieciseisavos del Mundial. Tras una fase de grupos con victorias sobre Paraguay y Australia, una derrota ante Turquía y el golpe emocional de ver caer a Alemania, el equipo confía en que el ambie
Irvine, California — El lunes, millones siguieron la Copa del Mundo como si el torneo fuera un mosaico de emociones que cambia de sede a cada rato: partidos vibrantes, decisiones al límite y una sorpresa que dejó marcada una jornada completa, con Alemania cayendo ante Paraguay.
Para Estados Unidos. la historia también tuvo esa misma forma: primero el golpe de atención general —y la confirmación de que cualquier cosa puede pasar—. y después el regreso inevitable a su propio partido. El miércoles, en los dieciseisavos de final, el equipo se verá las caras con Bosnia-Herzegovina. Es un duelo que puede decidir con qué fuerza se quedan en esta Copa del Mundo.
“En el momento eres un aficionado, y luego después te das cuenta de que este es también el mismo torneo que estamos jugando. Creo que es una dinámica rara”, dijo el zaguero estadounidense Chris Richards.
“Pero vimos una sorpresa ayer, así que se trata de asegurarnos de que no permitamos que eso nos pase a nosotros”, agregó.
Richards habla de algo que se siente en el cuerpo más que en el papel: el contraste entre el Mundial como espectáculo y el Mundial como tarea. Y ese cambio de ritmo —del otro lado de la pantalla al césped— llega rápido.
Estados Unidos llega a esta ronda de eliminación directa como favorito. En la fase de grupos. el equipo comenzó con victorias convincentes sobre Paraguay y Australia que le aseguraron el primer lugar del grupo. La semana pasada. en cambio. sufrió una derrota ante Turquía; fue una caída que no le quitó el boleto. pero sí dejó claro que la Copa no perdona.
El rival. Bosnia-Herzegovina. llega con un dato que enciende la curiosidad: nunca antes había superado la fase de grupos en el Mundial. y este año lo logró. En el camino. los bosnios aseguraron su lugar en la Copa del Mundo por segunda vez en su historia al ganar tandas de penales contra Gales y contra la cuatro veces campeona Italia en los repechajes europeos.
Luego vino el Mundial: un empate 1-1 en Toronto contra el anfitrión Canadá y una victoria 3-1 sobre Qatar le dieron la clasificación.
Aun así. el peso real para EEUU no está solo en la historia del rival. sino también en la suya propia. Estados Unidos apenas ha ganado una vez en eliminatorias del Mundial: ocurrió en 2002. cuando venció 2-0 a su acérrimo rival México en Corea del Sur. antes de perder ante Alemania en los cuartos de final.
Desde que el equipo regresó a la Copa del Mundo en 1990 por primera vez en 40 años. en los otros ocho torneos el balance en la fase final es duro: Estados Unidos perdió su primer partido de eliminación directa —los octavos de final en lugar de los dieciseisavos— cuatro veces. no sobrevivió la fase de grupos en tres ocasiones y ni siquiera se clasificó en 2018.
La presión, sin embargo, no se disfraza. Pulisic, uno de los nombres centrales del equipo, insistió en que el enfoque no cambia aunque la etapa sí cambie.
Christian Pulisic afirmó que está sano y listo para ser titular después de perderse un partido por una lesión en la pantorrilla y de jugar el último encuentro como suplente en el segundo tiempo.
“Solo quieres alargarlo lo más que puedas. porque algunos de los mejores recuerdos que tengo en mi vida fueron en la última Copa del Mundo en Qatar”. dijo el volante ofensivo. “Ahora, estar aquí, es simplemente especial estar aquí. Simplemente no quieres que se termine. Así que definitivamente hay mucho entusiasmo dentro del equipo”.
Ese “todo sigue distendido” no borra lo que viene: EEUU carga con una racha contra rivales europeos que pesa más de lo que cualquiera querría admitir. Estados Unidos perdió su partido de eliminación directa hace cuatro años ante Países Bajos 3-1. Antes, había caído 2-1 ante Bélgica en 2014.
Y los números amplían el marco: Estados Unidos apenas suma una victoria en 21 partidos contra selecciones europeas en los mundiales desde 1990. La única victoria fue en el debut contra Portugal en 2002. Desde entonces, los estadounidenses no han ganado en sus últimos 13 partidos contra equipos europeos en el torneo.
Bosnia, incluso con un pedigrí menor que el de muchos rivales europeos que enfrentó EEUU antes, no llega como un atajo. El equipo bosnio, según Richards, exige respeto.
“Cada equipo plantea desafíos diferentes. En última instancia, el equipo de Bosnia es bueno defensivamente y bueno en ataque”, dijo Richards. “Se trata de asegurarnos de que hacer bien nuestro trabajo en ambos extremos. Tienen un ataque muy experimentado, así que se trata de que hagamos lo mejor posible atrás para quitarles eso”.
En el horizonte inmediato hay un premio concreto y también un calendario que no espera: con una victoria el miércoles, Estados Unidos avanzaría a los octavos de final el próximo lunes en Seattle contra el ganador del partido del miércoles entre Bélgica y Senegal.
Después, la dificultad se acumula. En la mitad del cuadro aún siguen potencias como España. Y los resultados hasta ahora en el torneo —con Alemania y Países Bajos eliminados temprano— muestran que el Mundial puede volverse inesperado en cualquier tramo.
“Es nuestra oportunidad de llegar más lejos en este torneo. Hemos visto caer a dos grandes”, advirtió Richards. “Así que es cuestión de que superemos este partido y hagamos una buena actuación y, con suerte, sigamos así. Se empezará a abrir. Así que es muy emocionante para nosotros”.
En el fondo, lo que Estados Unidos intenta controlar no es solo el balón. Es el ritmo mental de lo que significa jugar bajo la luz más fuerte. El miércoles, el torneo deja de ser un mosaico y se convierte en una pregunta directa: ¿serán la historia del avance o la siguiente sorpresa?
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