El cierre del Helicoide deja presos políticos en el aire

Bajo la opacidad, no solo de la noche, se procedió al cierre del Centro de presos políticos más famoso de la historia contemporánea, el Helicoide. La Corte Interamericana de Derechos Humanos ordenó su cierre a partir de un fallo, referido al caso del estudiante Jorge Rojas (30 años) detenido en 2.003 en una manifestación pacífica en Plaza Altamira. En la sentencia la C.I.DD.HH. expresa que constató lo que diversas instituciones, organizaciones deDerechos Humanos habían señalado que las personas privadas de libertad en ese centro habían
sido sometidas a torturas, tratos crueles, inhumanos y degradantes; además, fueron víctimas de detención arbitraria. Acusa al Estado venezolano de violar su libertad de pensamiento, de expresión y su participación política. Miles de venezolanos, sus familias,18.000, según el mismo Jorge Rodríguez, deslizados por la puerta giratoria del infierno. Escogidos al azar en un acto, una manifestación pacífica, activismo político, trasegados a un formato, una planilla rellena de antemano, delitos seleccionados previamente: “instigación al odio, terrorismo, unión para delinquir, traición a la patria…”. Estamos en presencia
de la violación reiterada de DD.HH, ataques inhumanos graves, sistemáticos contra la dignidad humana y la conciencia universal, es decir, estamos en presencia de crímenes contra una población civil, frente a crímenes de lesa humanidad. El cierre, la mudanza del crimen de la tortura terminará convirtiendo a Tocuyito, en el Tocuyitoide, réplica del Helicoide. Estamos obligados a redefinir la visión, consideración, de la lucha por los presos políticos. No es una lucha de simple solidaridad, acompañamiento a los familiares de los presos políticos. Los presos
políticos nos representan a todos. Es una lucha del país en defensa de los derechos humanos de sus ciudadanos. Una gesta de la nación por la libertad de pensamiento, de expresión, de respeto a la condición y la dignidad humanas. El derecho a serlibres, vivir en democracia y prosperidad.
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