Troglio y su autocrítica tras el 1-1 en Tucumán: “Hicimos todo mal”

Banfield rescató un empate agónico ante Atlético Tucumán. Pedro Troglio reconoció que fue “el peor partido” de su ciclo y apuntó al problema: la generación de juego.
Troglio: “Hicimos todo mal” en el peor partido del ciclo
El partido en Tucumán y el punto que no cae como premio
A pesar del punto, Troglio no intentó maquillar el rendimiento.. En conferencia de prensa, sostuvo que fue el peor partido de su ciclo en Banfield y que el equipo no logró conectar: “Me voy con una sensación amarga.. Venimos haciendo buenos partidos de visitantes y hoy hicimos todo mal.. Este fue el peor partido de mi ciclo”.. Además, mencionó que la cancha no estaba en su mejor estado, pero lo puso en segundo plano: “No es excusa”.
Desde lo táctico, el DT intentó ordenar lo que pasó por etapas.. Señaló que en el segundo tiempo el equipo salió con mayor intensidad, pero que el gol se había dado en un contexto difícil de revertir: “En el ST salimos un poco mejor y nos hicieron el gol”.. Y remarcó que, más allá de rescatar el empate, el resultado no debía presentarse como un premio por el esfuerzo, sino como una consecuencia de un momento puntual.
En la cancha, Atlético Tucumán tuvo más y mejores situaciones de gol y dependió en gran parte de Facundo Sanguinetti, figura que con atajadas evitó que Banfield quedara abajo por varios tantos.. Del lado del Taladro, el partido pareció trabarse desde la generación: los cambios no parecían alcanzar y, aun así, el equipo insistió hasta el final.
Ausencia de una figura y el verdadero problema: jugar
“Daniele lo hizo bien y sería injusto caer en ese lugar”, dijo el entrenador, y luego giró la mirada al núcleo del problema. Para él, el obstáculo principal no estuvo en la salida de Arboleda, sino en la creación: “Nuestro problema no fue la salida de Arboleda, fue en la generación de juego”.
Esa lectura se entiende si se observa el contraste entre el protagonismo del Decano y la búsqueda constante de Banfield en el cierre.. El Taladro consiguió el empate en un momento de baja en el rival, pero no logró sostener un dominio que justificara un resultado distinto.. Por eso, el punto quedó más cerca del alivio que de la convicción futbolística.
En términos de competencia, el empate tampoco modifica el panorama de ambos equipos.. Atlético Tucumán y Banfield siguen acumulando partidos sin ganar: cuatro en cada caso, con la mirada puesta en una etapa donde ya no hay chance de avanzar a los Playoffs para el Taladro.. Tampoco alcanzan para despegar de los puestos complicados en la tabla anual y la de promedios.. En el fútbol argentino, esos detalles pesan: no se trata solo de sumar, sino de mostrar un rumbo que permita sostenerse.
Para Banfield, además, lo que dijo Troglio suena a alerta y a pedido de orden.. Hablar del “peor partido” de un ciclo no suele quedar en una reacción del momento: marca una exigencia interna y una presión por corregir lo que el equipo no hizo bien.. Y, si la generación de juego es el eje que el DT identificó, el siguiente tramo del calendario será una prueba concreta para recuperar fluidez.
Desde lo emocional, el escenario deja una mezcla: un punto rescatado en el final que evita la caída, contra la sensación amarga por el desarrollo.. Esa dualidad aparece con frecuencia cuando el empate llega por detalles o por un lapsus del rival.. Aun así, puede funcionar como un techo mínimo: si Banfield fue capaz de reaccionar hasta el último minuto, también puede aprender de lo que le faltó para no depender de esos episodios.
Qué puede cambiar ahora para Banfield y Atlético Tucumán
En las próximas fechas, la pregunta será si Banfield logra convertir esa autocrítica en ajustes concretos y si Atlético Tucumán puede sostener su rendimiento sin terminar concediendo en el tramo final.. El fútbol suele castigar los descuidos, pero también premia a quien corrige rápido.. Y en este caso, Misryoum recoge una escena clara: el empate salvó el resultado, pero no la exigencia.