Toque de queda: la realidad de quienes sobreviven en las calles

El toque de queda en el país expone la vulnerabilidad de quienes habitan el espacio público en Quito, desafiando las políticas de seguridad actuales.
El toque de queda aplicado en el país entre el 3 y el 18 de mayo de 2026 restringe la circulación desde las 23:00 hasta las 05:00.. Durante ese lapso, la movilidad está prohibida para la ciudadanía.. Sin embargo, esta medida deja en evidencia la situación de las personas que viven en las calles y que no cuentan con un lugar seguro donde permanecer durante la noche.. En sectores como el Centro Histórico, Quitumbe, Eloy
Alfaro y La Mariscal, muchas personas duermen en plazas, portales, quebradas o refugios improvisados porque no tienen otra alternativa.. Según datos del Municipio de Quito, más del 70% de la población habitante de calle enfrenta problemas de consumo de sustancias sujetas a fiscalización, mientras cerca del 10% presenta trastornos psiquiátricos.. Estas cifras, dicho por el Cabildo, reflejan la necesidad de priorizar respuestas enfocadas en salud, protección social y derechos humanos, en lugar de medidas únicamente
sancionatorias.. A esta problemática también se suma la población migrante y personas en movilidad humana, entre ellas niñas, niños y adolescentes que viven situaciones de exclusión y violencia.. Además, comerciantes autónomos permanecen en el espacio público junto a sus familias debido a condiciones de pobreza y falta de oportunidades.. Según información del Municipio, durante las noches, quienes no tienen refugio quedan expuestos a operativos policiales, posibles detenciones y a mayores riesgos de violencia o abandono..
Frente a esta situación, el Patronato Municipal San José, mantiene programas de atención dirigidos a habitantes de calle y población vulnerable.. Debido al toque de queda, los recorridos y abordajes sociales a habitantes de calle, modificaron sus horarios y ahora se realizan entre las 07:00 y las 21:30.. El Hogar Comunidad de Calle y la Casa del Hermano, por ejemplo, ofrecen alimentación y acogida temporal, aunque la demanda supera la capacidad disponible.. El escenario actual
evidencia que el combate a la inseguridad debe considerar un enfoque de derechos humanos.. El toque de queda regula la movilidad, pero no resuelve la realidad de quienes sobreviven en las calles, según el Municipio.
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