Sánchez defiende ajuste de combustibles tras escalada bélica
El secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, justificó el reciente aumento de los combustibles asegurando que se mitigó el impacto real para proteger la economía nacional.
El secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, rompió el silencio tras el anuncio oficial de un nuevo aumento en los combustibles, argumentando que la cifra aplicada es considerablemente menor a lo que dictaría el Precio de Paridad de Importación (PPI).. En declaraciones recogidas por Misryoum, el jerarca subrayó que el Ejecutivo ha buscado absorber parte de la volatilidad internacional para evitar trasladar el costo total a las familias y al sector productivo.
La inestabilidad generada por el conflicto en Medio Oriente y el bloqueo del estrecho de Ormuz ha disparado los precios del petróleo a nivel global, un factor que el Gobierno califica como el detonante principal de estos ajustes.. Según explicó Sánchez, la estrategia actual busca suavizar un impacto que, de otra forma, golpearía directamente en los costos de los productos de consumo básico, como los alimentos.
Este esfuerzo gubernamental por amortiguar la escalada de precios refleja la complejidad de gestionar un mercado energético altamente dependiente de factores externos, donde cualquier interrupción en el suministro mundial se traduce rápidamente en presiones inflacionarias internas.
Sánchez aprovechó la oportunidad para recordar las promesas electorales del pasado sobre el fin de los aumentos en los combustibles, señalando que la realidad de un mercado dependiente del crudo termina por imponerse sobre cualquier discurso político.. En este contexto, el funcionario insistió en que el Ejecutivo está priorizando la estabilidad de la zafra y la producción nacional por encima de la aplicación estricta de las fórmulas técnicas.
Desde la oposición, las críticas no se hicieron esperar.. Figuras como el senador Sebastián Da Silva calificaron el incremento como uno de los más severos en la historia reciente, cuestionando especialmente el aumento del 14% aplicado al gasoil.. Por su parte, el diputado colorado Walter Verri reprochó al actual gobierno por haber roto el criterio de bimensualidad, ironizando sobre las posturas previas de los integrantes del oficialismo ante crisis internacionales similares.
El comunicado oficial emitido por el Ministerio de Industria y el de Economía sostiene que la magnitud de este shock energético es comparable a la crisis de 1973.. Ante tal panorama, el Gobierno reitera que su estrategia de “amortiguación” ha permitido que Uruguay registre, incluso tras este ajuste, un impacto menor sobre los consumidores en comparación con otros países de la región.
La nueva estructura de precios, que entró en vigor este viernes 1° de mayo, establece un incremento del 7% para la nafta Súper 95, llevándola a 88,03 pesos por litro.. En cuanto al gasoil 50 S, el aumento alcanzó un 14%, situando el precio en 57,72 pesos por litro, mientras que el supergás superó la barrera de los 100 pesos por kilo, elevando el costo de la garrafa de 13 kilos por encima de los 1.300 pesos.
La tensión entre la necesidad de ajustar tarifas para cubrir los costos de Ancap y la voluntad política de proteger el bolsillo ciudadano evidencia el delicado equilibrio que debe mantener la administración actual frente a una crisis energética que parece no tener techo inmediato.
Esta controversia pone de relieve cómo los sucesos geopolíticos distantes terminan dictando el ritmo de la economía doméstica, convirtiendo a los precios de los combustibles en el termómetro principal de la gestión política y la estabilidad social.