Noboa ordena recorte de tasa de seguridad: 75 % a importaciones colombianas

El Gobierno de Ecuador reducirá al 75 % la tasa de seguridad para importaciones desde Colombia, con vigencia desde el 1 de junio.
La decisión de Noboa llega justo cuando la frontera vive un tira y afloja comercial y logístico.
El presidente de la República, Daniel Noboa, ordenó reducir al 75 % la tasa de seguridad aplicada a las mercancías provenientes de Colombia. La disposición oficial, anunciada el 4 de mayo de 2026, ajusta el esquema de cobro aduanero que actualmente grava esas importaciones con un 100 %.
El cambio comenzará a regir a partir del 1 de junio, según la comunicación oficial difundida por el Ejecutivo. Con este ajuste, el Gobierno busca modificar el modo en que se liquida la contribución asociada a esas operaciones.
Este giro, en medio de controles reforzados y contrapuntos entre países, sugiere un intento de reordenar tensiones sin dejar de lado las exigencias de seguridad en la cadena de importación.
La medida se produce apenas cuatro días después de que Misryoum informara que el Servicio Nacional de Aduanas del Ecuador inició la aplicación de la tarifa máxima en zonas de frontera.. En ese contexto, el cobro del 100 % se había sustentado en presuntas fallas y omisiones en los controles de salida en el territorio colombiano.
De acuerdo con la Presidencia, la reducción tarifaria ratifica la intención del Ejecutivo de avanzar en mecanismos de cooperación con el país vecino.. El documento sostiene que el objetivo es promover una mayor articulación en materia de seguridad y, al mismo tiempo, fortalecer el desarrollo en la zona fronteriza.
Mientras tanto, el escenario deja ver una tensión comercial que no se apaga con facilidad. Apenas el 28 de abril de 2026, el Gobierno de Colombia emitió el Decreto 0455, que elevó aranceles a productos ecuatorianos, con techos fijados en 35 %, 50 % y hasta 75 %.
Como respuesta, Misryoum indicó que Ecuador impuso una tasa a partir del 1 de mayo. Ahora, el ajuste anunciado apunta a atenuar una parte de ese endurecimiento, aunque sin eliminar la lógica del cobro sobre la base de valor en aduana.
La liquidación del nuevo valor se mantiene vinculada al cálculo sobre el valor en aduana de los productos. Además, el pago se canalizará de forma obligatoria a través del Servicio de Rentas Internas (SRI).
En última instancia, este tipo de decisiones suele marcar el ritmo de la relación comercial: cuando cambia la tasa, también se reconfiguran costos, planificación y expectativas en el comercio fronterizo.