Gabriel García Luna asume como Fiscal General de Guatemala

En su primer mensaje como Fiscal General de la República y Jefe del Ministerio Público de Guatemala, Gabriel Estuardo García Luna asumió el cargo, marcando el inicio de una nueva etapa para la justicia penal del país.
El funcionario dirigió un discurso a la nación en el que afirmó que su gestión representará una oportunidad para devolver la dignidad a la institución y recuperar la confianza ciudadana a través de hechos concretos y una dirección basada en la honestidad y la objetividad.
Fue categórico al rechazar el uso político de la institución.
“La ley es pareja o no es ley.
No puede ser utilizando el Ministerio Público dentro de un régimen democrático y republicano como un arma al servicio de ningún grupo, por lo que debe de cesar cualquier persecución selectiva”.
Enfatizó que tampoco debe obedecer órdenes de ninguna clase.
“Bajo esa convicción vamos a trabajar”.
La honestidad como punto de partida El funcionario señaló que no inicia una administración más, sino una oportunidad para devolver la dignidad a la justicia penal guatemalteca.
Explicó que durante años, muchos guatemaltecos perdieron la confianza en la institución, no porque dejaran de creer en la justicia, sino porque “la justicia dejó de creerles a ellos”.
Reconoció que recibe un Ministerio Público con “heridas profundas”.
“Las reconozco.
No las voy a ignorar ni a disfrazar”, afirmó.
Sostuvo que el primer momento para sanar una institución es tener la honestidad de ver exactamente en qué estado se encuentra.
El segundo paso, agregó, es trabajar “sin pausa, sin excusas”.
Resaltó que cada puesto en el Ministerio Público debe ganarse con capacidad y ética.
Los ascensos, puntualizó, solo se concederán si la respuesta a “¿lo merece?” es afirmativa.
“Si no, no hay negociación posible”.
Objetividad, víctimas y resultados en la justicia penal García Luna sostuvo que el mandato constitucional del Ministerio Público es investigar delitos, perseguir a quienes los cometen y velar por el cumplimiento de la ley.
“Ese mandato no es negociable, no se dobla ante presiones, no se acomoda a conveniencias y no puede tener distinciones”, subrayó.
Afirmó que la objetividad será la ruta de trabajo.
“Una acusación sin fundamento no es justicia, es un abuso.
Un caso archivado sin razón no es prudencia, es impunidad”.
Entre esos extremos, afirmó, existe un camino recto: “Por ese camino vamos a transitar cada día”.
El nuevo jefe del Ministerio Público aseguró que la institución devolverá el centro de la justicia a las víctimas.
“Quien llega a esta institución buscando justicia merece encontrarla.
Merece ser escuchado, informado y acompañado.
Merece que su caso importe, porque detrás de cada expediente hay una persona y esa persona es la razón de ser de esta institución”.
Detalló que se brindará protección especial a quienes más lo necesiten: niños, niñas, adolescentes, mujeres víctimas de violencia, adultos mayores y toda la población históricamente desatendida.
“Para ustedes también es este Ministerio Público, para ustedes también es esta justicia”.
El Fiscal General anunció que su administración enfrentará con seriedad delitos como extorsiones, crímenes contra la vida, corrupción, narcotráfico, trata de personas y maras, mediante investigación sólida, coordinación institucional y cooperación internacional.
“El crimen organizado no respeta fronteras y nuestra respuesta no puede quedarse corta”.
Reconoció el esfuerzo de fiscales y empleados que han mantenido su integridad.
“Esta gestión los respalda, los valora y va a estar a la altura de su esfuerzo”.
Recalcó que los resultados no se anunciarán, sino que se construirán “caso por caso, decisión por decisión, día a día”.
Guatemala, afirmó, no necesita promesas, sino una institución que funcione y demuestre con hechos que el cambio es real.
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