Despolitizar organismos electorales es vital para la democracia según diputado Lara

El diputado Marlon Lara propone una reforma profunda para despolitizar los órganos electorales y ciudadanizar las mesas de votación en Honduras.
La estabilidad democrática de Honduras enfrenta un punto de quiebre donde la influencia partidaria en los organismos electorales amenaza con empañar cada proceso en las urnas.
El diputado del Partido Nacional, Marlon Lara, lanzó una advertencia clara: es momento de despolitizar el Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Tribunal de Justicia Electoral (TJE) para evitar que el país caiga nuevamente al borde de una crisis social como se observó recientemente.
Esta exigencia es crucial porque la falta de imparcialidad en los entes reguladores no solo debilita la confianza ciudadana, sino que pone en riesgo la legitimidad de cualquier resultado oficial en futuras contiendas.
Lara argumenta que la raíz del conflicto reside en la lealtad partidista de los funcionarios actuales, quienes suelen priorizar los intereses de sus organizaciones políticas por encima de la transparencia institucional.. Según Misryoum, el legislador sostiene que la solución exige voluntad política para nombrar personas independientes, cuyo único compromiso sea con la nación y el respeto a la voluntad popular expresada en las urnas.
Un aspecto crítico señalado por el congresista es el manejo de las mesas electorales, un espacio donde históricamente se han documentado inconsistencias graves, como actas sin firmas o datos alterados.. Para mitigar estas fallas, Misryoum destaca la propuesta de una “ciudadanización” efectiva, donde los encargados de recibir y contar los votos sean ciudadanos independientes y no activistas enviados por los partidos.
La propuesta contempla elevar la participación en las mesas a una obligación cívica, replicando modelos de otras naciones donde el sistema electoral depende del compromiso ciudadano y no del clientelismo político.
Este planteamiento busca transformar la estructura electoral desde su base, garantizando que el escrutinio sea un proceso técnico y neutral, alejando la posibilidad de manipulación política que históricamente ha generado incertidumbre.
Finalmente, el diputado Lara subraya que la coyuntura actual es una ventana única para ejecutar reformas profundas que fortalezcan la institucionalidad, un paso necesario para que el sistema democrático hondureño deje de ser visto con sospecha y recupere su credibilidad frente a la población.
En última instancia, este cambio de paradigma es indispensable para asegurar que el ejercicio del sufragio sea un acto de soberanía real y no un proceso condicionado por fuerzas partidarias externas.