Trump arremete contra Meloni: ‘Ya no es la misma persona’

La relación que parecía de hierro entre Donald Trump y Giorgia Meloni acaba de sufrir una grieta importante. O quizás una fractura total, quién sabe. Según reportó Misryoum, el presidente estadounidense se ha declarado “conmocionado” por la postura de la Primera Ministra italiana, llegando a decir que ella, simplemente, “ya no es la misma persona”. Es un giro de guion bastante brusco si recordamos los halagos que se lanzaban hace apenas unos meses en Mar-a-Lago, donde Trump la llamaba una “mujer fantástica”.
El aire en la habitación se siente tenso cuando uno revisa los detalles. Meloni, que había sido una defensora fiel, decidió marcar una línea roja clara al calificar de “inaceptables” las recientes arremetidas del republicano contra el Papa León XIV. Además, se ha opuesto a su postura sobre el conflicto con Irán. Misryoum señala que Trump no se guardó nada: acusó a la líder italiana de carecer de coraje, especialmente en lo relativo al bloqueo del Estrecho de Ormuz.
“Me ha sorprendido. Pensaba que tenía valor. Me equivoqué”, soltó Trump en declaraciones recogidas por Misryoum. Se nota la molestia, casi personal, en sus palabras. Él insiste en que ella no entiende la gravedad de la amenaza nuclear iraní, llegando al extremo de decir que, de no ser por su gestión, Italia podría estar en peligro real. Lo curioso es que, hace nada, ella fue la única líder europea que acudió a su toma de posesión en 2025. ¿Cómo pasaron de los abrazos a esto?
Es extraño ver este nivel de frialdad pública, aunque quizás era previsible. Trump ha dejado caer que hace mucho tiempo que no hablan —dice que ella no quiere colaborar con la OTAN— y que, en el fondo, Italia solo espera que Estados Unidos haga el trabajo sucio por ellos. Es una acusación pesada. La oficina de Meloni guarda silencio por ahora, igual que la Casa Blanca. ¿Será solo un berrinche pasajero o estamos ante la ruptura definitiva de la alianza europea más sólida del trumpismo?
La política tiene estas cosas, un día eres el aliado predilecto y al otro… pues bueno. Quizás la política exterior no debería ser tan personal, pero aquí estamos, analizando si este cruce de reproches sobre el Papa y el petróleo es el fin de una era. Por ahora, el silencio oficial de ambos gobiernos solo hace que el ambiente sea más pesado, dejando espacio para que cada quién saque sus propias conclusiones sobre quién traicionó a quién primero.
Todo este asunto, la verdad, deja un sabor amargo. Uno se pregunta si realmente alguien ganará algo con esta pelea o si es solo otra vuelta más en este carrusel de declaraciones cruzadas.