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Transporte Va y Ven: ¿Crisis de servicio o reordenamiento?

El sistema de transporte Va y Ven enfrenta críticas tras el informe de su titular, José Jacinto Sosa Novelo. Mientras el gobierno asegura que el modelo se consolida, diputados advierten una crisis en la calidad del servicio para los yucatecos.

La modernización del sistema de transporte Va y Ven se ha convertido en el centro de un intenso debate político en Yucatán, donde las cifras de eficiencia chocan frontalmente con la realidad que viven miles de usuarios diariamente.

Durante su comparecencia ante el Congreso del Estado, el titular de la Agencia de Transporte de Yucatán (ATY), José Jacinto Sosa Novelo, presentó un informe que buscaba justificar el estado actual del servicio.. Sosa Novelo defendió los avances operativos del sistema, subrayando que han logrado incrementar el número de pasajeros diarios en un 40.5% respecto al año anterior, alcanzando más de 372 mil usuarios.. Sin embargo, el funcionario no pudo ignorar la sombra de una crisis financiera, admitiendo la existencia de deudas heredadas que superan los 472 millones de pesos y la necesidad de una reconfiguración total para evitar el colapso del modelo.

Entre la gestión técnica y la realidad del usuario

El punto de quiebre ocurrió cuando el diputado del PAN, Álvaro Cetina Puerto, lanzó una crítica severa al señalar que el sistema “va para atrás”.. Según el legislador, la teoría de la modernización se desmorona en las paradas de autobús, donde los tiempos de espera han escalado de 12 a más de 30 minutos, afectando directamente la productividad y calidad de vida de los trabajadores.. La eliminación de rutas nocturnas y la existencia de unidades nuevas, como las 60 unidades tipo “Mini Va y Ven” que permanecen sin operar, fueron señaladas como pruebas irrefutables de una gestión que ha perdido el rumbo técnico en favor de decisiones cuestionables.

La respuesta desde el grupo parlamentario de Morena intentó suavizar el impacto del informe mediante una analogía sobre la falta de infraestructura.. El diputado Alejandro Cuevas Mena comparó la compra de unidades eléctricas sin cargadores con adquirir tecnología de punta sin los insumos para hacerla funcionar, justificando así las fallas actuales como parte de un “proceso de ordenamiento” necesario para corregir los excesos y la falta de planeación de las administraciones anteriores.. Este argumento busca posicionar el problema no como una falta de voluntad, sino como una herencia operativa compleja que requiere tiempo para ser sanada.

Análisis de un sistema bajo presión

El fondo del conflicto radica en una contradicción operativa: el sistema es técnicamente más grande, pero funcionalmente más ineficiente.. La concentración del 94.6% de las rutas en el Centro Histórico, mientras los flujos de pasajeros reales se desplazan hacia zonas intermedias, demuestra una desconexión entre la infraestructura existente y las necesidades actuales de movilidad en la entidad.. Esta rigidez, sumada a un esquema de pagos a concesionarios que ha sido blanco de críticas por no incentivar la eficiencia, sugiere que el problema del Va y Ven no es solo de falta de unidades, sino de una planeación centralizada que ignora las dinámicas urbanas modernas.

Más allá de las posturas partidistas, el impacto real lo resiente el ciudadano.. El transporte público en una ciudad en expansión no es una cuestión de números financieros, sino de horas de vida que el trabajador pierde en una acera esperando un camión que, según las voces opositoras, es cada vez menos frecuente.. Mientras la ATY apuesta por una transición digital y un aumento en los puntos de venta de recargas, la brecha entre la modernización prometida y el servicio recibido sigue siendo el gran pendiente que pone a prueba la paciencia de los yucatecos.

Este panorama plantea un desafío mayor para los próximos años: lograr que la sostenibilidad financiera del sistema no se traduzca en una carga social inasumible.. Si el objetivo es, como repiten las autoridades, que “el Va y Ven se quede”, será imperativo que las promesas de eficiencia se traduzcan en una reducción real de los tiempos de traslado y no solo en una contabilidad más ordenada de los pasivos heredados.