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El precio del pollo asado refleja la presión inflacionaria en el país

El Índice del Pollo Asado muestra un incremento del 8,3% entre enero y febrero, impulsado principalmente por los ajustes en los costos laborales tras el aumento del salario mínimo.

El bolsillo de los colombianos siente un nuevo golpe tras confirmarse que el precio del pollo asado registró un incremento del 8,3% tan solo entre enero y febrero.. Este aumento, registrado por el Índice del Pollo Asado (IPA) de Misryoum, refleja una tendencia que ya empezaba a vislumbrarse en los reportes inflacionarios de inicios de año.

El análisis detalla que, si bien el costo del ave como insumo básico para el hogar ha mostrado cierta estabilidad, el plato preparado en asaderos enfrenta dinámicas distintas.. Ciudades como Medellín, Bogotá y Cartagena lideran la lista con los precios más elevados, mientras que puntos como Cúcuta, Villavicencio y Tunja mantienen cifras comparativamente más accesibles para los consumidores.

Este fenómeno subraya cómo la inflación no solo depende del precio de los alimentos en bruto, sino que está intrínsecamente ligada a los servicios.. Al ser un sector intensivo en mano de obra, cualquier ajuste en las políticas salariales nacionales se traslada casi de inmediato a la cuenta final que recibe el comensal en el restaurante.

Los expertos consultados por Misryoum señalan que el reciente incremento responde a la absorción de los nuevos costos laborales tras el ajuste al salario mínimo.. A diferencia de enero, cuando la revaluación del peso permitió una baja temporal en los precios, febrero marcó el inicio de la transferencia de costos operativos hacia el consumidor final, revirtiendo las ofertas de temporada.

En este contexto, el sector de comidas fuera del hogar se posiciona como uno de los principales motores en la variación del Índice de Precios al Consumidor.. La estructura de servicios, sumada a la presión de los insumos, crea un escenario complejo donde los establecimientos luchan por mantener sus márgenes de rentabilidad sin perder clientela.

Mientras el país aguarda el dato definitivo de inflación para febrero, las expectativas se mantienen al alza. Se proyecta que servicios indexados, transporte y educación continúen ejerciendo una presión significativa sobre los indicadores económicos durante los próximos meses.

Es fundamental entender que este aumento en el precio del pollo asado es un síntoma del ajuste económico estructural que atraviesa el país, donde el incremento de los costos operativos en los servicios básicos termina siendo absorbido inevitablemente por el consumidor en sus gastos cotidianos.