Puente Alto se llena de libros: vuelve la Feria Independiente del Libro

Parece que el otoño en Puente Alto tiene una cita ineludible. Este próximo sábado 18 de abril, el Parque Nuestra Señora de Gabriela —justo al ladito del metro Sotero del Río— se transformará por completo para recibir la 5ta versión de la Feria Independiente del Libro, o FILPA, como le dicen por ahí. Siendo honesto, huele a papel viejo y a pasto recién cortado, una mezcla que te recibe nada más entrar.
La cosa es que no se trata solo de vender libros. La organización me comentaba —bueno, le comentaba a Misryoum— que la idea este año es que el espacio sea algo más vivo, menos estático. Entre las 12:00 y las 20:00, el parque va a estar lleno de ilustradores, gente que hace fanzines, colectivos de cómics y editores independientes. Es un despliegue bien ambicioso, la verdad. Y lo mejor es que se sale de lo tradicional, porque integran desde ciencia hasta artes del cuerpo, pasando por talleres de encuadernación y poesía.
Es interesante cómo han cambiado de locación. Antes era distinto, pero ahora en el Parque Gabriela, la feria respira otra atmósfera. Estar ahí, rodeados de naturaleza, creo que cambia el ánimo de los que vamos. Me contaban que una de las grandes apuestas ahora es que las presentaciones de libros no sean solo monólogos, sino mesas temáticas donde los autores realmente se sienten a conversar. O sea, el diálogo es el protagonista, más que el producto final.
Hay un punto central que me parece clave: la identidad local. No es que inviten a los artistas de Puente Alto como una cortesía, es que ellos son el motor. La organización insiste mucho en que esta es una iniciativa autogestionada donde la memoria del territorio se pone sobre la mesa, o sobre los mesones de exposición. Se nota que quieren que el vecino no solo mire, sino que se sienta parte. ¿Funcionará? Por lo que se ve en la programación, tienen todas las ganas de que así sea.
La verdad es que a veces uno piensa que la cultura es una cosa lejana, de museo, pero aquí la bajan al suelo. Tienen talleres de todo: desde cómo reparar tus libros queridos, pasando por danza del vientre, hasta escritura de cueca. Es un popurrí súper interesante. Algunos dirían que es demasiado diverso, pero quizás esa sea precisamente la gracia, ¿no?
Aquí les dejo el dato para que se organicen, porque hay de todo:
– 12:00: Reparación de libros (Sala 6)
– 14:00: Taller de Fanzine en Cianotipia (Sala 8)
– 15:00: Escritura desde las aves (Sala 2)
– 15:30: Danza del vientre (Sala 1)
– 16:00: Taller de plantas nativas (Sala 7), Colorea a Belinda (Sala 8) y Poesía y Collage (Sala 9)
– 16:30: Escritura de cueca (Sala 2)
Espero que el tiempo acompañe, aunque bueno, con tanto movimiento uno ni se fija si empieza a refrescar. Al final del día, lo que queda es la sensación de que, por unas horas, Puente Alto se convierte en el epicentro de algo que se construye entre todos. Vale la pena darse una vuelta.