Diputada Morales exige pronunciamiento de autoridades tras femicidio frustrado en Porvenir

La diputada Javiera Morales y la consejera Ximena Montaña piden un pronunciamiento y un plan regional tras un femicidio frustrado en Porvenir.
Un intento de femicidio en Porvenir volvió a encender la alarma política por la seguridad de mujeres e infancias en la región.
La diputada Javiera Morales y la consejera Ximena Montaña expresaron su preocupación e indignación por el silencio, según señalaron, de la delegada y de las autoridades regionales vinculadas a Mujer y Seguridad tras un hecho de violencia ocurrido durante el fin de semana largo.. En Porvenir, una mujer fue agredida y el caso se investiga actualmente como femicidio frustrado, con el imputado en prisión preventiva.
Morales cuestionó que, frente a la gravedad del episodio, no exista un pronunciamiento público.. En su postura, indicó que los delitos contra las mujeres y contra la infancia mantienen tasas inaceptables y que, ante este nuevo caso, “solo” observa silencio por parte de autoridades regionales, sin manifestaciones desde la seremi de la Mujer ni desde las carteras de seguridad.
En este contexto, Montaña agregó que le resulta especialmente alarmante la respuesta institucional basada en la falta de señales.. Argumentó que no se trataría de un hecho aislado y que, en la región, muchas mujeres enfrentan violencia dentro de sus hogares, por lo que exige una presencia real y oportuna del Estado.
Además, sostuvo que el silencio agrava la sensación de abandono, sobre todo en zonas extremas donde el acceso a apoyo es más limitado. A su juicio, quienes viven fuera de la capital regional también necesitan mensajes claros que indiquen que no están solas y que las instituciones actúan.
Las dos autoridades también apuntaron a la ausencia de un plan regional concreto en materia de seguridad y prevención de la violencia de género.. Criticaron que, mientras se discuten temas de otros delitos, la prioridad debería enfocarse en aquellos que ocurren con mayor frecuencia, en especial en el ámbito del hogar, donde la violencia suele quedar invisibilizada.
En paralelo, cuestionaron que la respuesta institucional no sea inmediata y que no quede reducida a reacciones comunicacionales.. Dijeron que este tipo de situaciones requieren coordinación y acción sostenida, más aún considerando anuncios de posibles recortes en políticas de género desde el nivel central.
De fondo, lo que está en juego no es solo un caso puntual, sino la credibilidad de las autoridades para prevenir, proteger y responder con rapidez cuando la violencia alcanza niveles críticos.
Las referentes terminaron solicitando que, prontamente, se entregue un programa o estrategia para enfrentar este tipo de delitos y que exista claridad pública sobre cómo se abordarán.. “Fueron electos para enfrentar la seguridad”, plantearon, al advertir que no se puede normalizar que un femicidio frustrado ocurra sin una reacción clara por parte de quienes tienen el deber de proteger a las mujeres.
Finalmente, Misryoum destaca que la exigencia de un plan regional no es un llamado abstracto: busca que el compromiso institucional se traduzca en acciones concretas, especialmente en territorios donde la distancia puede volver más difícil pedir ayuda.