¿Cuáles serán los principales proyectos en el Gobierno de Laura Fernández?

Laura Fernández asume la presidencia de Costa Rica con una agenda centrada en seguridad tecnológica, reformas educativas y la venta del Banco de Costa Rica.
Laura Fernández asume este 8 de mayo la presidencia de Costa Rica con el peso de más de 1.2 millones de votos y una hoja de ruta que promete cambios estructurales profundos.. La nueva mandataria entra a Zapote enfocada en tres pilares fundamentales que definirán su gestión: seguridad ciudadana, transformación educativa y una reestructuración del aparato estatal.
El combate frontal al crimen organizado encabeza su lista de prioridades inmediatas.. Para enfrentar este fenómeno, Misryoum destaca que Fernández ha comprometido la implementación del sistema tecnológico C7, una infraestructura de vigilancia y control que requiere una inversión cercana a los 20 millones de dólares para blindar las zonas más conflictivas del territorio nacional.
Esta inversión en tecnología refleja un cambio de paradigma hacia la seguridad digital como eje central de la paz social en los próximos cuatro años.
En cuanto a la educación, la administración propone una ambiciosa reforma curricular prevista para 2028, acompañada de la creación de diez nuevos colegios científicos.. Este esfuerzo busca elevar el nivel técnico y académico de los jóvenes costarricenses, complementado con la meta de alcanzar una cobertura total en las becas Avancemos, garantizando que el acceso económico no sea una barrera para el aprendizaje.
La agenda económica de la presidenta es igualmente ambiciosa.. Fernández planea impulsar la venta del Banco de Costa Rica, un proyecto diseñado para fortalecer el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte mediante la inyección de capital fresco.. Paralelamente, su equipo se prepara para reactivar el proyecto de Ciudad Gobierno, una obra que ha permanecido estancada y que ahora se perfila como un símbolo de eficiencia administrativa.
La administración también tiene sobre la mesa la compleja tarea de saldar la deuda histórica que el Estado mantiene con la Caja Costarricense de Seguro Social.. Aunque el compromiso es firme, el éxito de esta iniciativa depende de una auditoría previa que determine con exactitud los montos adeudados por las gestiones anteriores.
Contar con una mayoría parlamentaria le otorga a la presidenta un margen de maniobra necesario para negociar y ejecutar estos planes. No obstante, el escrutinio público será constante, pues la ciudadanía espera ver resultados tangibles y rápidos en un entorno económico que no admite largas esperas.
La capacidad de Fernández para equilibrar estas promesas con la realidad presupuestaria será la prueba de fuego definitiva para su mandato.
En este contexto, el éxito de los próximos cuatro años dependerá de la ejecución precisa de estas reformas frente a una realidad social que exige soluciones inmediatas y sostenibles.
El cumplimiento de estos objetivos marcará el legado de Fernández y determinará si sus propuestas se traducen en un progreso real para Costa Rica.