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Gobierno asegura que YPFB no será privatizada tras críticas

El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, descartó la privatización de YPFB. Afirmó que la gestión anterior dejó a la estatal en ruinas y con una producción de gas en caída libre.

El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, ha cerrado la puerta a cualquier posibilidad de privatizar Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), catalogándola como una empresa estratégica intocable para el Estado.. La declaración surge en un momento de alta tensión política tras los señalamientos de Evo Morales sobre un supuesto plan para vender la estatal, una acusación que el Ejecutivo ha negado de forma contundente.

Lupo utilizó sus redes sociales para precisar la postura oficial, enfatizando que el objetivo actual es rescatar a la petrolera de las condiciones precarias en las que, según su criterio, fue entregada tras años de administración del Movimiento al Socialismo (MAS).. “No vamos a privatizar nunca una empresa estratégica como YPFB; lo que se busca es salvarla de las ruinas”, sentenció el ministro, buscando poner paños fríos al debate generado.

El diagnóstico sobre la crisis petrolera

El análisis del Gobierno se centra en el declive productivo registrado durante las últimas dos décadas.. Según los datos expuestos por el titular de la Presidencia, el Estado recibió en 2005 una producción cercana a los 50 millones de metros cúbicos de gas diarios, respaldada por reservas sólidas.. Sin embargo, al concluir el ciclo del gobierno anterior, la cifra cayó a 30 millones, una reducción atribuida a la falta de inversión en exploración y explotación.

La administración actual describe a la petrolera estatal como una entidad que, hasta hace poco, funcionaba con una burocracia ineficiente y con “mafias enquistadas” que desviaban su propósito fundamental.. Con una planilla de 8.500 empleados, la empresa se habría enfocado más en la comercialización —envuelta en sospechas de corrupción— que en su verdadera labor técnica, dejando al país en una situación de dependencia crítica respecto a la importación de combustibles.

Perspectivas y el trasfondo político

Este cruce de declaraciones tiene como origen el cuestionamiento realizado el pasado domingo por Evo Morales, quien advirtió sobre un presunto complot para desprestigiar a YPFB y justificar así su privatización.. En respuesta, el presidente Rodrigo Paz arremetió contra el expresidente, cuestionando su autoridad moral para opinar sobre la petrolera, al recordarle que, bajo su mando, la compañía sufrió un deterioro profundo que hoy requiere medidas de emergencia.

Más allá de la disputa dialéctica, el problema de fondo es la seguridad energética del país.. La ciudadanía observa con preocupación cómo la escasez de divisas y la dificultad para importar diésel y gasolina impactan directamente en el costo de vida.. La promesa de no privatizar es un mensaje político, pero el desafío real reside en si el Estado cuenta con el músculo financiero y técnico necesario para reactivar la exploración tras años de desinversión sistemática.

La estabilidad del sector hidrocarburífero se ha convertido en el termómetro de la confianza económica.. Si bien el Gobierno insiste en que el camino no es la venta de activos, la presión por resultados inmediatos obliga a una reingeniería profunda.. La población espera que esta “salvación” prometida se traduzca, en el corto plazo, en una mayor certidumbre en el suministro energético, evitando que las pugnas ideológicas terminen paralizando la necesaria modernización de una empresa que, históricamente, ha sido el motor de la economía nacional.