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Flavio Villarreal y la lucha contra la obesidad extrema en Panamá

El panameño Flavio Villarreal pasó de más de 500 libras y el aislamiento a una nueva oportunidad tras una cirugía bariátrica. Su historia pone en foco la atención especializada.

En Panamá, la obesidad ya no se vive solo en el cuerpo: también se siente en la autoestima, el día a día y el acceso a tratamientos.

Flavio Villarreal, un panameño que durante años enfrentó el sobrepeso y la obesidad severa, llegó a estar por encima de las 500 libras, al punto de colocarse “al borde de la muerte”.. Su caso no es una anécdota aislada.. En el país, el sobrepeso y la obesidad se han convertido en un problema de salud pública, con cifras que reflejan la magnitud del desafío para el sistema y para las familias.

Su historia muestra que la obesidad no fue únicamente física.. También lo fue emocional.. Villarreal recuerda haber vivido “años de aislamiento social” y una búsqueda constante —y frustrante— de soluciones: dietas y rutinas de ejercicio que, pese al esfuerzo, no lograban cambiar el rumbo.. En ese desgaste, la esperanza también se fue apagando, hasta que encontró una vía concreta para atender su condición.

“Casi toda la vida tuve problemas de obesidad y había perdido la esperanza de bajar de peso, hasta que logré contactar a un cirujano para operarme”, dijo.. La frase resume un patrón que muchas personas reconocen: cuando los intentos no alcanzan, la carga mental se vuelve igual o más pesada que la propia enfermedad.

La decisión de operarse llegó tras un tiempo decisivo.. Hace aproximadamente un año, Villarreal se sometió a una cirugía bariátrica en la clínica de obesidad de la Caja de Seguro Social (CSS).. El procedimiento, según su propio relato, marcó un antes y un después.. Antes de la operación, un detalle quedó grabado en su memoria: el camillero trató de levantarlo y le preguntó si caminaba así.. Villarreal respondió que más que caminar, “me movía”.

Esa imagen ayuda a entender el alcance del problema: no se trataba solo de “sentirse pesado”, sino de limitaciones reales para moverse y sostener una vida cotidiana.. Además del exceso de peso, Villarreal enfrentaba complicaciones de salud, incluida la hipertensión, un factor que agrava el riesgo y hace que el camino hacia la atención especializada sea, en muchos casos, urgente.

Hoy, su cambio se mide también en lo visible.. Villarreal habla con orgullo de la ropa que dejó atrás: ya usa una talla 5XL.. No es un detalle menor.. La ropa que antes no le correspondía funciona como una especie de termómetro cotidiano: cuando cambia la talla, cambian también los movimientos, las salidas, la forma de mirar el cuerpo en el espejo y, con ello, la relación con el mundo.

Pero el impacto no recae solo en quien se opera.. Villarreal subraya que su familia también sufrió durante la etapa más difícil.. El peso de la enfermedad suele extenderse en círculos: acompañar, preocuparse, ver intentos fallidos y asumir costos emocionales y prácticos.. Por eso, su relato no habla únicamente de un cambio corporal, sino de una recuperación acompañada.

Para Misryoum, el caso de Flavio Villarreal deja varias lecturas.. Una historia así recuerda que la obesidad severa no se resuelve con buenas intenciones.. Requiere evaluación médica, acompañamiento y, en determinados escenarios, tratamientos que estén a la altura de la complejidad del caso.. Cuando el acceso es limitado o tardío, el tiempo juega en contra.

En términos de prevención, su testimonio también obliga a mirar el futuro con realismo: fortalecer programas de atención y prevención no es un tema abstracto.. Significa detectar antes, orientar mejor y reducir la carga que llega cuando la enfermedad ya avanzó.. La nueva vida de Villarreal —y la posibilidad de volver a moverse con más libertad— pone sobre la mesa una pregunta que el país no puede dejar pasar: ¿cómo garantizar que más personas lleguen a tiempo a la atención especializada?

El mensaje final de Villarreal es claro: no fue fácil, ni para él ni para su familia.. Pero el paso por la cirugía bariátrica abrió una oportunidad concreta.. Su historia, con el peso de lo vivido y el valor del cambio logrado, se convierte en un recordatorio de que la obesidad extrema puede tratarse y que la salida existe, cuando se encuentra el camino adecuado.