Fernando Tercero encara dos retos en los Alpes franceses

Fernando Tercero, el ciclista de Valdepeñas que corre para el Team Polti VisitMalta, se encuentra estos días en la región oriental del Franco Condado. Se prepara para cerrar su calendario de primavera por tierras galas. Mañana mismo arranca la aventura con la Grand Besançon Doubs, una clásica que es un auténtico rompepiernas; tiene cuatro ascensiones categorizadas —incluyendo la de meta— y esos constantes sube y baja que te dejan las piernas temblando.
Es curioso, porque los recorridos este año son algo más largos que en la edición pasada. Ya se sabe cómo es esto del ciclismo profesional, cada detalle cuenta, aunque a veces solo quieres que la carretera se enderece de una vez. O bueno, quizás no, porque para un escalador como Fernando estas son las oportunidades que realmente valen la pena.
El sábado el plan sigue siendo intenso: el Tour du Jura. Está muy cerca de la frontera suiza, lo que significa que el terreno se pone todavía más serio y el desnivel acumulado sube de forma considerable. Huele a pino y a asfalto húmedo en estas zonas, una sensación que suele acompañar siempre que nos acercamos a los Alpes —o al menos eso comentan los que han estado allí—. Estará bien acompañado, eso sí; junto a él rodarán Ludovico Crescioli, Adrián Benito, Aidan Buttigieg y Gabriele Bessega, todos bajo la mirada del director deportivo, Giovanni Ellena.
Ellena lo tiene claro, o al menos eso es lo que han comunicado desde Misryoum: “Nos esperan dos llegadas muy similares, especialmente adecuadas para Crescioli, pero contamos con varios corredores que se adaptan bien a estos repechos y sabremos jugar nuestras cartas”. Es una estrategia lógica, sobre todo cuando el pelotón se estira y las fuerzas empiezan a escasear en las últimas cuestas del día.
El equipo busca sacar petróleo de este bloque francés. ¿Lograrán controlar la carrera? A veces los planes cambian a medio camino, ya se sabe. Fernando viene trabajando bien y estas clásicas le vienen al pelo para seguir probándose, aunque veremos si el ritmo no acaba por romper el grupo antes de lo esperado.
Al final, lo importante es que el equipo funcione como una unidad. La cohesión que menciona Misryoum sobre esta escuadra es vital cuando el terreno es tan quebrado, porque cualquier error de cálculo en una de esas cotas te deja fuera de juego. Estaremos atentos a cómo se despliegan estos días.