El IES San José acerca la riqueza paleontológica al alumnado

La exposición “Érase una vez en Cuenca” lleva al aula el Cretácico Superior de Lo Hueco y convierte réplicas y talleres en aprendizaje activo para 87 alumnos.
En la biblioteca del IES San José de Cuenca, la paleontología salió del libro y tomó forma. La exposición “Érase una vez en Cuenca” acercó al alumnado la riqueza del Cretácico Superior de Lo Hueco, uno de los yacimientos clave de Castilla-La Mancha.
El delegado provincial de Educación, Cultura y Deporte, Gustavo Martínez, inauguró este miércoles la muestra, impulsada por el centro en colaboración con el equipo de Paleontología Evolutiva de la GBE-UNED.. El proyecto sitúa el foco en el valor del patrimonio paleontológico regional y lo hace con un puente directo entre investigación y aula, tomando como eje el yacimiento de Lo Hueco, en Fuentes.
Durante el acto, Martínez subrayó la relevancia de las iniciativas educativas que logran “unir conocimiento, investigación, patrimonio y participación del alumnado”.. También puso en valor el trabajo del IES San José y el papel de toda su comunidad educativa, en sintonía con la UNED.. En ese sentido, la propuesta no se quedó en la visita: los estudiantes trabajaron de forma activa y con materiales creados por ellos mismos.
La actividad contó con la participación de 87 alumnos y alumnas de primero de ESO.. Para hacerlo más cercano, el proyecto incluyó talleres y coloquios en los que se utilizaron réplicas de fósiles de dinosaurios y cocodrilos procedentes del yacimiento conquense.. Más allá de la observación, el alumnado participó en actividades prácticas guiadas por integrantes del grupo de Paleontología Evolutiva de la UNED y, después, elaboró materiales propios que hoy forman parte de la exposición: pósteres, dibujos, maquetas y otros trabajos de divulgación.
Un eje especialmente importante fue el reconocimiento explícito a la implicación del alumnado y del profesorado.. Gustavo Martínez también destacó “el esfuerzo, la creatividad y la ilusión del alumnado”, además de la labor del equipo directivo del centro, encabezado por su directora, Victoria Segador, por impulsar una propuesta que fomenta el aprendizaje activo y que conecta la escuela con el entorno.
El componente universitario aportó una capa decisiva de rigor y continuidad al proyecto.. En la iniciativa participan Francisco Ortega, Fátima Marcos, Fernando Escaso e Iván Narváez, coordinador de la propuesta, que permitió reforzar los vínculos entre la investigación universitaria y la educación secundaria.. Según destacó Martínez, la cooperación consigue que el conocimiento científico llegue de forma directa y accesible a los jóvenes, algo que suele marcar la diferencia entre una actividad puntual y una experiencia formativa con impacto real.
La exposición “Érase una vez en Cuenca” también funciona como una ventana al tiempo.. A través de su contenido, se puede seguir el desarrollo histórico de la paleontología de vertebrados en Castilla-La Mancha, repasar descubrimientos destacados en la región y entender la importancia del registro fósil ibérico.. En ese relato, Lo Hueco aparece como protagonista por razones prácticas y científicas: la abundancia de hallazgos y el excelente estado de conservación de los fósiles, documentado desde su descubrimiento en 2007, durante las obras del acceso ferroviario de alta velocidad Madrid-Levante.
Entre los fósiles vinculados a Lo Hueco se citan especies como Lohuecotitan pandafilandi y Qunkasaura pintiquiniestra, que contribuyeron a situar a Cuenca y a Castilla-La Mancha como referentes en el estudio del Cretácico Superior europeo.. Más allá del nombre de las especies, el mensaje que llega al aula es claro: el patrimonio paleontológico no es una curiosidad del pasado, sino una fuente de conocimiento que transforma la forma de aprender ciencias.
Ese enfoque, además, tiene implicaciones concretas para el día a día del centro.. Cuando el alumnado se convierte en creador de contenidos —y no solo en receptor— aumenta su implicación y se fortalece su capacidad de explicar, comparar y argumentar.. Y, al apoyarse en réplicas y actividades guiadas, la iniciativa reduce la distancia entre la investigación y la comprensión escolar, un paso clave para despertar vocaciones y sostener el interés por aprender.
En un momento en el que la educación busca métodos más activos y cercanos al territorio, iniciativas como la del IES San José refuerzan el vínculo entre aula y patrimonio local.. La pregunta que queda abierta es evidente: si el aprendizaje se construye con piezas reales del entorno, ¿cuántas otras oportunidades —científicas y divulgativas— pueden llegar a los estudiantes en los próximos cursos?