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Dinero olvidado: revisa tus acreencias bancarias este 2026

A veces, uno simplemente olvida una cuenta vista abierta hace años o aquel vale vista que nunca alcanzó a cobrar. Es un clásico. Hay miles de millones de pesos ahí, estancados en los bancos chilenos, esperando a que alguien se acuerde de ellos. Según los registros de Misryoum, gran parte de este dinero termina en las arcas de los bancos simplemente por falta de movimiento. Pero ojo, que esto no dura para siempre.

Legalmente, una acreencia es cualquier fondo que no registra actividad durante dos años. Es curioso cómo el sistema permite que estas platas se acumulen; los bancos tienen la obligación de informar sobre estos montos, pero claro, muchas veces esa notificación se pierde en el papeleo o simplemente nunca llega a destino. Y ahí es donde entra la importancia de darse una vuelta por los buscadores oficiales.

Hace un par de días, mientras tomaba un café, me puse a pensar en cuánta gente realmente revisa estos listados. Es más simple de lo que parece. Solo necesitas entrar a la web de la Comisión para el Mercado Financiero —o consultar en ChileAtiende— y escribir tu nombre completo. No hay que pagarle a nadie, ni contratar abogados, es un trámite gratuito que toma menos de cinco minutos.

Aquí la parte importante: el calendario. Cada 31 de enero se hace el corte. Si tu dinero lleva más de tres años en esa lista sin que nadie lo reclame, la ley es fría: esos fondos se entregan a la Junta Nacional de Cuerpos de Bomberos de Chile. Una vez que el dinero cambia de manos, se acabó. No hay vuelta atrás, o al menos eso es lo que dictan las normas actuales. Por eso, revisar antes de que llegue el fin de año es casi una obligación de salud financiera.

—Espera, ¿y si el titular falleció? —. Esa es una duda recurrente. Si el dueño de la cuenta ya no está, los herederos pueden rescatar esos fondos, siempre y cuando tengan la Posesión Efectiva a mano. Es un trámite un poco más engorroso, pero el dinero sigue siendo de la familia.

Por cierto, no todo el dinero que queda quieto cae en esta categoría. Si tienes depósitos con renovación automática o cuentas de ahorro para la vivienda, esas platas están protegidas por su propia naturaleza y no se van a ir a Bomberos así como así. A veces es fácil confundirse con tanto término técnico, pero básicamente, si el banco asume que aún tienes interés en el instrumento, no lo tocan. Y bueno, si después de todo este lío te das cuenta de que tienes algo pendiente, acércate a la sucursal con tu cédula y listo.

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