De Paul y Suárez imponen la ley del Inter Miami en Salt Lake

Inter Miami ganó 0-2 en Salt Lake City con un gol curvado de De Paul y una volea de Suárez. El equipo suma y se acerca al líder Nashville.
Chicago (EEUU) – Inter Miami sufrió en Salt Lake City, pero terminó imponiendo su diferencia en el tramo final. Rodrigo De Paul y el uruguayo Luis Suárez decidieron el partido en apenas dos minutos, para un 0-2 que vale por los puntos y por el mensaje.
El juego empezó con fricción y con el Real Salt Lake empujando.. Hubo una sensación clara de que al Inter Miami le costaba encontrar espacios y ritmo en una cancha donde cada aproximación se siente más larga.. Aun así, Misryoum vio cómo el equipo sostuvo el marcador pese a las llegadas locales, incluido un gol de Morgan Guilavogui que quedó en nada por un fuera de juego anterior del español Sergi Solans.
De Paul abrió la victoria al 82 con un golpe de pierna derecha desde fuera del área.. No fue un remate cualquiera: el balón entró curvado, con esa clase de ejecución que aparece cuando el partido ya está fatigando a ambos equipos.. Pocos segundos después llegó el 0-2.. Suárez, que había iniciado como suplente, aprovechó una pared con Germán Berterame (mexicano) y definió con una volea de zurda, cerrando el partido con frialdad.
Misryoum recogió después el tono de los protagonistas.. De Paul habló de la preparación semanal con Guillermo Hoyos y de la sensación de “pateé, la sentí” en el gol.. También subrayó lo que representa Suárez para el grupo: un futbolista con jerarquía, pero que aun así exige humildad en cada jugada, especialmente cuando se trata de tocar un balón que, para quienes ya son leyenda, no siempre se siente fácil de manejar.
Más allá del resultado, el objetivo que aparece en la entrevista de De Paul tiene una lectura de temporada.. Inter Miami llega con la aspiración puesta en el primer lugar del Este, con Nashville como referencia inmediata.. El margen, en un campeonato tan seguido y con tantos compromisos, obliga a sumar sin fallar y a llegar al parate del Mundial con la parte alta bien asegurada.. La presión, por tanto, no es abstracta: se traduce en decisiones tácticas, en aguantar momentos y en aprovechar instantes concretos.
El partido también dejó detalles que explican por qué el Inter Miami ganó, aunque no dominara todo.. Rafael Cabral, el portero brasileño del Real Salt Lake, fue una muralla en la primera mitad.. Misryoum destaca dos paradas de mérito: una ante un zurdazo potente de Leo Messi y otra intervención clave que evitó que el partido se rompiera antes del final.
En ese contexto, Messi tuvo su propia escena de casi gol.. Venía de anotar un doblete al Colorado Rapids y, ya cerca del añadido, rozó el 0-1 tras una jugada personal.. Pero volvió a toparse con Cabral, que respondió una vez más.. Ese tipo de duelos —del atacante contra el portero, del plan contra el imprevisto— suele ser lo que marca la historia cuando un equipo necesita que la suerte trabaje con él.
El empuje del Real Salt Lake no desapareció, pero el reloj empezó a jugar en contra en los últimos diez minutos.. Cuando el Inter Miami encontró su segunda opción ofensiva con velocidad y precisión, el partido se apagó rápido: primero De Paul, luego Suárez.. La victoria, además, coloca a Inter Miami a un punto del líder Nashville, en una lucha donde cada calendario y cada resultado tienen un peso mayor del que se ve en la tabla.
También conviene mirar el dato de fondo: De Paul sumó su segundo gol en ocho partidos, y Suárez aprovechó sus minutos como revulsivo para seguir sosteniendo números altos en MLS.. En su trayectoria acumula 33 goles y 21 asistencias, una cifra que no solo habla de eficacia, sino de capacidad para aparecer cuando el partido está en su punto de quiebre.
Para Misryoum, lo más interesante es la combinación de guion y ejecución: el Inter Miami no fue un equipo cómodo durante todo el encuentro, pero en el tramo decisivo mostró “manos de campeones”.. Y, con el objetivo de terminar primero y llegar arriba al parate del Mundial, esa clase de cierres tiene un valor extra: no se trata solo de ganar, sino de hacerlo con autoridad cuando el rival también aprieta.