La Diputación invierte 7,3 millones en patrimonio eclesiástico

La Diputación de Cuenca mantiene una inversión de 7,3 millones desde 2019 para mejorar templos y fortalece ayudas puntuales a parroquias.
La restauración de templos en la provincia de Cuenca no es un asunto menor: la Diputación está destinando 7,3 millones de euros al patrimonio eclesiástico.
Según el plan que viene aplicando desde 2019, el objetivo es mejorar y rehabilitar el conjunto patrimonial religioso que existe en distintos municipios.. Esta línea se articula mediante un convenio anual con el obispado de Cuenca, complementado con actuaciones específicas cuando se detectan necesidades concretas.
En este marco, Misryoum recoge que también se han concedido ayudas directas, como la destinada a la parroquia de El Pedernoso para instalar nuevas puertas en la Iglesia Parroquial Nuestra Señora de la Asunción.
Detrás de cada intervención hay más que obra: en el medio rural, los templos suelen funcionar como referencia cotidiana y como parte de la memoria compartida.
El presidente de la Diputación de Cuenca, Álvaro Martínez Chana, participó en el acto vinculado a esta actuación junto al obispo, José María Yanguas, y el párroco, Severiano Jiménez.. También estuvieron presentes diputados provinciales, Abel Fresneda y Mayte Megía, además de la alcaldesa de la localidad, Ana María Cantarero, y el resto de la corporación provincial.
El dirigente provincial estuvo igualmente presente en una misa celebrada en el marco de la confirmación de chicos y chicas, oficiada por el obispo. Tras el acto religioso, se bendijeron las nuevas puertas de la iglesia.
Martínez Chana subrayó que este patrimonio eclesiástico tiene un componente emocional especialmente relevante en el entorno rural, donde muchos templos son, además de lugares de culto, un atractivo para visitantes y un elemento ligado a la historia de los pueblos.. En este contexto, destacó el papel de la Diputación como apoyo para abordar situaciones que requieren una intervención con urgencia.
Para Misryoum, el mensaje central es claro: cuando se sostiene la conservación del patrimonio, también se refuerza la identidad local y se protege un legado que permanece vivo en la comunidad.
Así, la inversión provincial se presenta como una combinación de planificación anual y capacidad de respuesta ante prioridades inmediatas, con el objetivo de que las iglesias de la provincia sigan en condiciones adecuadas.