Críticas de Claudia Ortiz contrastan con baja convocatoria de VAMOS en 1 de mayo

La diputada Claudia Ortiz cuestionó al Gobierno en la marcha del 1 de mayo, pero la asistencia fue reducida y predominó la presencia partidaria.
La marcha del 1 de mayo dejó una imagen llamativa: mientras Claudia Ortiz, de VAMOS, lanzó críticas contra el Gobierno, el evento caminó con una convocatoria mucho más limitada de lo esperado.
La diputada participó en la movilización con un discurso centrado en la necesidad de “una democracia que funcione diferente” y en el respaldo a “causas justas”.. También cuestionó el sistema actual y la situación económica del país, en el marco de una jornada que buscaba posicionar su postura como alternativa política.
En el recorrido hacia el Centro Histórico de San Salvador, sin embargo, se observó una asistencia baja. Predominaron militantes del partido, con menor presencia de simpatizantes o sectores independientes, lo que generó el contraste entre el mensaje y la respuesta en las calles.
Esto suele importar porque, en política, la credibilidad no solo se construye con el discurso, sino con el tipo de respaldo que logra reunir cuando la gente sale a la calle.
El contexto de la movilización también estuvo marcado por el nivel de apoyo que el Gobierno mantiene entre parte del electorado, especialmente vinculado a medidas asociadas a seguridad y estabilidad social.. En ese escenario, la postura de VAMOS dentro de la Asamblea Legislativa, sostenida desde la crítica, ha sido señalada como una barrera para conectar con sectores más amplios.
Para algunos analistas, la reducida asistencia funciona como un indicador de distanciamiento entre la agenda que la oposición intenta impulsar y las prioridades que, según el ambiente social, pesan más en el día a día de la ciudadanía.
Además, la jornada dejó planteado el desafío que enfrenta VAMOS para ampliar su base: no solo con mensajes más contundentes, sino con capacidad real de convocatoria frente a un electorado que pide soluciones concretas.
En última instancia, la marcha del 1 de mayo se convirtió en una prueba política: exhibió el tono crítico de Ortiz y, al mismo tiempo, reflejó las dificultades de VAMOS para convertir ese posicionamiento en participación ciudadana sostenida.