Audiencia revela la gravedad del daño ambiental en Puerto Natales

El Tercer Tribunal Ambiental realizó una audiencia clave sobre la demanda contra el municipio de Puerto Natales por daño ambiental del vertedero, marcando un nuevo paso tras la anulación de la decisión de la Corte Suprema.
El 21 de abril el Tercer Tribunal Ambiental se reunió para tratar la demanda por **daño ambiental Puerto Natales** presentada por dos particulares contra el municipio. La audiencia marcó un hito tras la reciente anulación de la decisión de la Corte Suprema.
Los demandantes alegan que el vertedero municipal ha contaminado el suelo y la vegetación, generando incendios subterráneos por gases tóxicos.. Buscan que el tribunal declare la existencia del daño y ordene su reparación, mientras la defensa municipal insiste en consultar al Concejo antes de decidir sobre una posible conciliación.
El vertedero de Puerto Natales, construido a principios de la década pasada, ha sido objeto de controversia desde su apertura.. Expertos locales señalan que la falta de un sistema de captura de gases aumenta el riesgo de explosiones subterráneas, una amenaza que se ha materializado en varios incidentes menores en los últimos años.. Este contexto ambiental complejo explica por qué la comunidad está atenta a cada avance judicial.
Para los residentes de la zona, la situación trasciende lo legal.. María, una agricultora que vive cerca del sitio, comenta que el olor a sulfuro ha empeorado la calidad del aire y que sus cultivos muestran signos de estrés.. Historias como la suya humanizan el debate y subrayan la urgencia de una solución que vaya más allá de la mera burocracia.
El proceso judicial ha tomado un giro inesperado.. En febrero de 2024, el tribunal rechazó la demanda citando incompetencia, argumentando que los hechos ya se habían resuelto en otro caso.. Sin embargo, la Corte Suprema revocó esa decisión en octubre de 2025, obligando al tribunal a continuar la tramitación.. Esta reversión no solo reabre el expediente, sino que también señala la importancia que el poder judicial otorga a la protección ambiental frente a decisiones municipales.
Audiencia y decisiones del tribunal
Durante la audiencia se leyeron las bases de conciliación y se preguntó a ambas partes si existía ánimo de llegar a un acuerdo.. El municipio manifestó que cualquier decisión debía ser aprobada por el Concejo, lo que llevó al tribunal a fijar un plazo de 60 días para una nueva vista.. Simultáneamente, se autorizó la recepción de pruebas testimoniales, enfocadas en evidenciar la intensidad del daño sobre suelo, vegetación, fauna y salud de los demandantes.
Este plazo de 60 días puede ser decisivo.. Si el Concejo aprueba una conciliación, el proceso judicial se abre paso a una solución negociada que podría incluir la remediación del vertedero y medidas de mitigación.. Por otro lado, la dilación en la discusión municipal podría prolongar la exposición ambiental, incrementando la presión de la ciudadanía y de grupos ecologistas.
Implicaciones para la comunidad y el medio ambiente
Una posible orden de reparación implicaría la instalación de sistemas de captura de gases, la rehabilitación del suelo contaminado y la reforestación de áreas afectadas.. Además, se podrían establecer protocolos de monitoreo continuo del aire y del agua, reduciendo el riesgo de futuros incendios subterráneos.. Estas acciones no solo mejorarían la calidad de vida de los habitantes, sino que también servirían de modelo para otras regiones con problemas similares.
El caso de Puerto Natales se inserta en una tendencia más amplia de demandas ambientales en Chile, donde la ciudadanía cada vez demanda mayor responsabilidad a los gobiernos locales.. La atención mediática y la participación activa de la población podrían impulsar reformas regulatorias que fortalezcan la gestión de residuos en todo el país.
Con la nueva vista programada dentro de dos meses, la expectativa se centra en si el municipio aceptará una solución conciliatoria o si el proceso judicial seguirá su curso.. Lo que es seguro es que el tema seguirá en el radar de la opinión pública, y que la presión para proteger el entorno natural de Puerto Natales no disminuirá pronto.