Filandia no cabe en el mapa de Pereira: el debate de un área metropolitana
Misryoum analiza por qué una eventual área metropolitana entre Pereira y Filandia sería inconveniente para el municipio quindiano.
Álvaro Hernando Camargo Bonilla* La propuesta de conformar un área metropolitana entre Pereira, Risaralda, y Filandia, Quindío, ha encendido las alarmas en la “Colina Iluminada del Quindío”.. Más allá del debate político, los datos técnicos, legales e históricos muestran que la figura no solo es improcedente, sino inconveniente para el municipio quindiano.. Un punto de partida: la ley y la geografía no cuadran.. La Ley 1625 de 2013 es clara: las áreas metropolitanas se conforman
entre municipios de un mismo departamento, salvo casos de conurbación y concepto previo de la Comisión de Ordenamiento Territorial.. Pereira y Filandia ni siquiera son contiguos.. Entre ambas hay más de 30 km, con Arabia, Altagracia y Santa Rosa de Cabal en medio.. Hoy la dinámica funcional de Filandia es con Salento y Armenia, no con la capital risaraldense.. A esto se suma la “incompatibilidad de categoría”.. Pereira es ciudad capital, categoría 1, con cerca
de 500.000 habitantes.. Filandia es categoría 6, con 13.000 habitantes.. La asimetría no es solo numérica: es fiscal, política y de vocación.. El peso de la historia: volver al centralismo del que Quindío se separó.. Quindío, Risaralda y Caldas fueron el “Viejo Caldas” hasta 1966.. La separación respondió a identidades y a intereses políticos disímiles.. El Quindío buscó autonomía frente a Manizales y Pereira.. Poner hoy a Filandia bajo la órbita de Pereira revive tensiones
de centralismo que la historia ya saldó.. Filandia, fundada en 1878 por colonos de Antioquia y otras regiones, tiene relato propio.. En una eventual área metropolitana liderada por Pereira, su historia quedaría subordinada a un nuevo concepto: la “ciudad región” del Área Metropolitana Centro Occidente.. Además, el Quindío construyó su identidad alrededor del turismo cultural cafetero y de Armenia como capital.. Filandia hace parte del Paisaje Cultural Cafetero, declarado por la UNESCO.. Pereira tiene otro
enfoque: comercial, industrial y de servicios.. Unificarlos diluiría el acervo histórico filandeño y quindiano.. Identidad en juego: de “Hija de Los Andes” a barrio turístico.. Filandia se reconoce como “Hija de Los Andes, Colina Iluminada del Quindío”.. Tiene símbolos, fiestas y referentes propios.. El filandeño promedio no se siente pereirano.. La identidad risaraldense es de cruce de caminos, comercio y cercanía con Valle y Caldas.. La diferencia de categoría fiscal y poblacional agrava el escenario..
En una junta metropolitana, Filandia tendría 1 voto frente a Pereira, Dosquebradas y La Virginia.. El riesgo es la absorción económica, fiscal y tributaria en proyectos donde el núcleo decide.. En turismo, el daño sería directo.. Filandia ya es “pueblo patrimonio” con marca propia.. Dentro de un área metropolitana con Pereira, la promoción priorizaría a la ciudad núcleo.. Filandia pasaría de destino a barrio turístico de Pereira.. Territorio: sin conurbación y con dos autoridades ambientales..
La Ley 1625 exige conurbación o relación funcional estrecha.. No existe.. Entre Pereira y Filandia no hay continuidad urbana.. El ordenamiento territorial también choca.. Filandia se rige por el EOT del Quindío y los determinantes de la CRQ, con énfasis en protección de suelo rural y paisaje.. Pereira responde a CARDER y a un POT de expansión industrial y logística.. Son visiones opuestas.. ¿Quién atendería emergencias, vías o acueducto?. Hoy Filandia depende de la Gobernación
del Quindío y del INVIAS regional Quindío.. En un área metropolitana, esas competencias migrarían al núcleo.. Coordinar entre dos departamentos es, en la práctica, inviable.. Cultura: el patrimonio no es prioridad metropolitana.. La vocación de Filandia es turismo cultural, artesanal y de conservación.. Pereira vive en el comercio, universidades, salud y zona franca.. Las políticas metropolitanas priorizan movilidad, industria y vivienda del núcleo.. El patrimonio arquitectónico de Filandia no estaría en la agenda.. Las Fiestas
de la Colina y el Camino del Quindío son de resorte departamental.. En un área metropolitana, el calendario cultural lo definiría la junta metropolitana, con sede en Pereira.. A eso se suma la gentrificación.. Filandia ya sufre presión inmobiliaria por ser “pueblo bonito”.. Integrada a Pereira, la valorización y compra de suelo por foráneos se dispararía, desplazando campesinos y artesanos.. Economía: invitada con voz, pero sin voto ni presupuesto.. Como municipio categoría 6, Filandia no
tendría capacidad fiscal para aportar al presupuesto del área metropolitana.. Sería un invitado con voz, pero sin voto real.. Mientras Pereira impulsa comercio, industria y logística, Filandia defiende turismo rural, agricultura y artesanías.. Por cuestiones presupuestales, los hechos metropolitanos se enfocarían en megaproyectos urbanizadores, poniendo en peligro el Paisaje Cultural Cafetero.. La figura formalizaría a Filandia como “municipio dormitorio” de Pereira, encareciendo suelo y servicios.. La inversión se concentra donde hay retorno: Pereira.. Filandia quedaría
en la periferia, con beneficio menguado.. Lo fiscal: más cargas, menos autonomía.. Las áreas metropolitanas cobran sobretasa del 2×1000 al predial y fijan contribuciones.. Parte del recaudo de Filandia se iría a obras que, por población, se ejecutan en Pereira-Dosquebradas.. Filandia depende en más del 70% del Sistema General de Participaciones.. Al entrar a un área metropolitana, la fórmula de distribución cambia y podría recibir menos, bajo el supuesto de que el área provee servicios..
El área metropolitana puede endeudarse con cargo a todos los municipios.. Filandia comprometería vigencias futuras para pagar obras en Pereira: Megacable, vías y otras.. Y los ciudadanos enfrentarían una doble tributación política: seguirían pagando impuestos al Quindío y asumirían la nueva carga metropolitana de Risaralda, sin representación real en la Asamblea de Risaralda ni en el Concejo de Pereira.. Conclusión: autonomía vs.. subordinación.. Legalmente es casi inviable: no son del mismo departamento ni son contiguos..
En la práctica, Filandia perdería autonomía histórica, identidad quindiana, control territorial y capacidad fiscal.. A cambio, asumiría los problemas de una ciudad con la que no tiene conurbación ni dinámica funcional diaria.. Para la integración regional ya existen figuras como la RAP Eje Cafetero, que permite coordinar proyectos entre Quindío y Risaralda sin sacrificar la autonomía municipal.. El debate no es si trabajar juntos: es cómo hacerlo sin borrar la “Colina Iluminada” del mapa.. *Vigía
del Patrimonio.